Rosa Mª Méndez Morán

Exploramos e integramos juntos el pasado para encontrar la regulación emocional en el presente

PSICÓLOGA SANITARIA col. AN-02659

Hace más de treinta años comencé mi recorrido como psicóloga con la convicción de que comprender el sufrimiento humano requería tanto conocimiento como una escucha atenta y respetuosa. Desde entonces, mi práctica clínica ha estado guiada por una idea sencilla: seguir aprendiendo para poder ofrecer a cada persona la atención que necesita. 

No entiendo la formación como una suma de títulos, sino como una forma de seguir haciéndome preguntas. La experiencia clínica me ha enseñado que detrás de cada síntoma hay una historia y que comprender esa historia exige un aprendizaje permanente. Curiosidad para estudiar y estudiar para comprender mejor. 

Comencé mi trayectoria profesional como psicóloga (y socia) del centro de Psicología y Psiquiatría Alpha en el año 1996 y desde el año 2002 hasta el presente, ejerzo la psicología en el Centro de psicología clínica y sanitaria Inteco, del que soy socia fundadora y co-directora. En paralelo, participé en programas de intervención en adicciones, violencia de género y delitos contra la libertad sexual, en IIPP (años 1999-2008). Desde el año 2016 formo parte de la red nacional de psicólogos/as del centro RECURRA GINSO para la intervención con menores y familias en conflicto.

Mi experiencia clínica me ha permitido aproximarme a la complejidad del comportamiento humano, al dolor y al trauma. Cada paciente me ha enseñado la forma única en la que el pasado y el presente delimitan su experiencia de vida. Todos me han mostrado su capacidad para avanzar y mejorar, sin olvidar. 

A lo largo de todo este tiempo mi práctica clínica tuvo su mejor aliado en la formación especializada. Mi recorrido comenzó en la orientación cognitivo-conductual y, posteriormente, se fue enriqueciendo con enfoques basados en la neurociencia, especialmente la terapia EMDR (Desensibilización y Reprocesamiento mediante el movimiento ocular) y la Terapia Sensoriomotriz. Estas perspectivas transformaron mi manera de comprender el trauma, el apego y la disociación, y hoy constituyen el eje principal de mi trabajo terapéutico.

En la actualidad continúo desarrollando mi labor clínica con población adolescente y adultos desde una perspectiva integradora. Sigo entendiendo la formación como un compromiso ético con quienes depositan su confianza en mí y la psicoterapia como un espacio donde el rigor científico, la experiencia clínica y la calidad del vínculo terapéutico se ponen al servicio de la experiencia de cada persona.